Hay una preocupación común a todas las personas que tienen que recurrir a un préstamo hipotecario para comprar una casa: todos quieren las mejores condiciones en la hipoteca. Sin embargo, esto no siempre es sencillo y requiere normalmente de ir de entidad a entidad para ver qué nos pueden ofrecer de forma concreta. Por ello, hace un tiempo os contamos qué tipos de hipotecas hay.

Pero… ¿Y si ya hemos firmado nuestra hipoteca no podemos hacer nada? Aunque lo habitual es pensar que tendremos que soportar las condiciones firmadas, por malas que puedan ser, hasta terminar de abonar el préstamo, existen algunas posibilidades. Y hoy vamos a hablar sobre la que consideramos más interesante: la subrogación hipoteca.

Qué es la subrogación de hipoteca

Comenzaremos por explicar que es la subrogación hipoteca. Para resumirlo, podríamos definirlo como la situación que se produce cuando se modifica una de las dos partes de un préstamo hipotecario, ya sea el deudor o el acreedor. Es decir, cuando cambia el titular al que se le concedió el préstamo en cuestión o cuando cambia la entidad que ha proporcionado la cantidad financiada.

El primero de los casos ocurre cuando se compra una casa con una carga hipotecaria. Si esto ocurre, el comprador puede elegir subrogar la hipoteca. Es decir, mantener las condiciones de la hipoteca que tenía el antiguo titular del crédito y hacerse cargo del préstamo desde entonces. En el caso contrario, la subrogación acreedor, lo que cambia es el banco. Algo que suele realizarse cuando se busca una mejora en las condiciones financieras como las comisiones o el tipo de interés.

La subrogación hipoteca tiene lugar cuando una de las dos partes del préstamo hipotecario cambian, ya sea el titular al que se le ha concedido el crédito o el banco

Qué gastos tiene la subrogación de hipoteca

Eso sí, cuando hablamos de una subrogación acreedor de este tipo, es importante saber que existen una serie de gastos a los que se debe hacer frente:

  • Gastos del cliente: estos gastos son los que están relacionados con la anterior hipoteca como la comisión por amortización anticipada. Además, también se deberán asumir las tarifas por una nueva tasación de la vivienda, la nota siempre y la comisión de apertura, en caso de que lo hubiera. Así como los aranceles notariales por la copia de la escritura del correspondiente crédito hipotecario.
  • Gastos de la entidad bancaria: por otro lado, la Ley establece que los gastos de gestoría, notaría y del registro de la nueva hipoteca corren a cargo del banco, así como el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados.

¿Merece la pena?

Llegados a este punto, lo más normal es que te preguntes si te interesa acogerte a esta posibilidad. Lo cierto es que cada caso es diferente, así que todo dependerá de las condiciones acordadas en la hipoteca que tengas. Si estas son abusivas o cuentan con unas comisiones altas o demasiadas vinculaciones obligatorias, es posible que te resulte interesante comprobar qué puedes conseguir en otras entidades.

Otro aspecto a tener en cuenta está relacionado con la cantidad que te quede por pagar del préstamo hipotecario. Esto se debe a que la subrogación hipoteca tiene ciertos gastos, de manera que si nos queda poco por pagar será mejor amortizar capital que recurrir a este método. Y si estás buscando viviendas de obra nueva, no lo dudes y descubre nuestras casas en Churriana de la Vega.

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